La autoridad francesa de consumo, DGCCRF, ha revisado su postura sobre el uso de la indicación «sin azúcares añadidos». Hasta hace poco, los reguladores franceses consideraban que esta indicación era engañosa cuando se utilizaba en productos que contenían edulcorantes. Sin embargo, ahora la DGCCRF afirma que la indicación puede utilizarse, siempre que la etiqueta también incluya la mención «con edulcorantes». [1]
En su guía actualizada, la agencia aclara que la restricción original nunca tuvo la intención de aplicarse a los edulcorantes, ya que estas sustancias no añaden azúcar a los alimentos. Esto significa que los alimentos que contienen edulcorantes y a los que no se ha añadido azúcar ni ingredientes similares pueden ahora mostrar la declaración «sin azúcares añadidos», siempre que la mención «con edulcorantes» sea claramente visible en el envase.
Esta medida aporta mayor flexibilidad a los operadores del mercado francés y supone un cambio notable en la interpretación del Reglamento (CE) n.º 1924/2006 de la UE, que establece las normas relativas a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos. Sin embargo, la posición francesa sigue siendo una excepción entre los Estados miembros de la UE.
En Bélgica, el Servicio Público Federal (SPF) de Salud no ha adoptado una interpretación equivalente. Las autoridades belgas suelen seguir la opinión más estricta de la Comisión Europea, según la cual la combinación de «sin azúcares añadidos» y «con edulcorantes» puede inducir a error a los consumidores. El SPF está debatiendo actualmente esta posición a nivel interno.
En Alemania, los reguladores, incluidos los organismos de control locales dependientes de la Oficina Federal de Protección del Consumidor y Seguridad Alimentaria (BVL), también adoptan una postura más conservadora. La interpretación predominante allí es que la declaración «sin azúcares añadidos» no debe aparecer en productos formulados con edulcorantes añadidos, ya que esta combinación podría confundir a los compradores sobre la composición del producto.
El enfoque actualizado de la DGCCRF puede indicar una tendencia hacia un etiquetado más pragmático en Francia. Sin embargo, para las empresas que operan en toda Europa, también pone de relieve la continua falta de armonización en la forma en que los Estados miembros aplican las normas de la UE en materia de declaraciones nutricionales. Por ahora, las empresas alimentarias tendrán que sortear cuidadosamente estas diferencias nacionales antes de comercializar sus productos en el mercado único.
[1] https://www.economie.gouv.fr/dgccrf/les-fiches-pratiques/allegations-nutritionnelles-et-de-sante-ne-vous-faites-pas-avoir


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